En la sesión del Concejo Deliberante de este miércoles, se presentó oficialmente el proyecto FrutaLibre, una innovadora propuesta de economía circular comunitaria que busca posicionar a Alta Gracia como una ciudad líder en sostenibilidad urbana, inclusión social y gestión de recursos alimentarios.
La propuesta recibió el respaldo unánime de todos los concejales y fue girada a comisión para su evaluación técnica, con el objetivo de institucionalizarla como política pública local. De avanzar, Alta Gracia se convertiría en la primera ciudad de Argentina —y posiblemente del mundo— en implementar un sistema público de redistribución comunitaria de fruta urbana.
El impacto potencial de FrutaLibre es enorme. No solo podría reducir el desperdicio alimentario y fortalecer la seguridad nutricional de sectores vulnerables, sino también proyectar a Alta Gracia como un modelo global de ciudad innovadora, sustentable y comprometida con su comunidad. Ejemplos como Rosario con su cinturón agroecológico o Medellín con sus escaleras mecánicas comunitarias muestran cómo políticas locales pueden inspirar cambios globales. En esa línea, FrutaLibre aspira a convertirse en un nuevo sello de identidad de Alta Gracia, acompañado por una narrativa poderosa: la de un vecino que creó una solución y un municipio que la transformó en política pública.
Además de sus beneficios ambientales y sociales, la propuesta presenta oportunidades estratégicas para el municipio: generar alianzas con organismos internacionales, acceder a fondos de financiamiento en áreas como cambio climático, innovación pública o soberanía alimentaria, e incluso convertirse en un atractivo turístico bajo el concepto de “turismo frutal” o rutas verdes urbanas.
“FrutaLibre no es solo un gesto solidario; es una estrategia urbana transformadora con un inmenso valor político, cultural y ambiental”, subrayó Maldonado. Su propuesta incluye componentes como la medición de impacto, datos públicos abiertos, un registro vivo de árboles frutales, ferias temáticas, reconocimiento ciudadano y la institucionalización del programa en el organigrama municipal.