La ciudad santafesina de Rosario «es el único municipio del país» en contar con un programa de agricultura urbana de manera sostenida desde hace 18 años como política pública, lo que le valió el reconocimiento de la ONU y de la FAO, y trajo a expertos de diferentes países del mundo para conocer el modelo.
Hoy, la política alcanza alrededor de 40 hectáreas cultivables y se organiza en 12 parques huerta con distintas características, distribuidos en barrios de Rosario. El programa sostiene la vida de más de 155 familias y 340 huerteros y huerteras (tres de cada cuatro son mujeres) que trabajan en la producción de alimentos.
“La Municipalidad tiene una estrategia de urbanización permanente cuando existen espacios que pueden volverse productivos y generar empleo, pero además aportar al hábitat de forma integral que incluyen la recreación y un nuevo espacio público verde”, dice Nicolás Gianelloni, secretario de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario.
La mirada del funcionario inscribe a la agricultura urbana dentro de una política más amplia de urbanización. No se trata solo de producir alimentos y sostener espacios de ferias, sino de integrar esos espacios a la vida barrial, aun cuando no siempre formen parte de las demandas más visibles de los vecinos.
